Para quién
Esto es para ti si…
…alguna vez te has explicado así:
- «Es que soy muy indecisa.»
- «Es que soy perfeccionista.»
- «Es que soy muy ansiosa.»
Puede que lleves años explicándote con una de esas palabras.
Pero una etiqueta solo le pone nombre a lo que te pasa.
No te dice por qué te pasa, ni qué hacer con ello.
Lo que hay detrás
Detrás de
«indecisa»
Muchas veces hay alguien revisando la misma decisión ocho veces, por miedo a equivocarse.
Detrás de
«perfeccionista»
Alguien que no soporta entregar algo que no está del todo bien.
Detrás de
«ansiosa»
Un pensamiento que asusta, el cuerpo en alerta y la sensación de que algo va a salir mal, por mucho que intentes razonarlo.
Son la misma cosa con nombres distintos: tu cabeza pidiendo una certeza que nunca termina de llegar, antes de dejarte seguir.
Y mientras lo llames «así soy», parece que no hay nada que entender.Solo aguantarlo.
Y eso sí tiene nombre
mente en bucle.
No es que tú seas así
Es tu cabeza intentando protegerte de la misma forma, una y otra vez.
Esto no es para ti (ahora) si…
Tienes menos de 16 años.
Hace falta un abordaje pensado para tu edad, no el mismo proceso que para un adulto.
Buscas un diagnóstico o una pauta de medicación.
Eso lo hace psiquiatría, no psicología. Puedo acompañarte, pero no soy quien te lo puede dar.
Buscas terapia de pareja.
No puedo ser tu psicóloga individual y también la de tu pareja — ya conocería solo una versión de la historia, y eso me hace parcial aunque no quiera. Necesitáis a alguien que no cargue de antemano con ninguna de las dos versiones.
Estás en una crisis, o sientes que el riesgo es inmediato.
Esto no puede esperar a una cita la semana que viene. Llama al 024 (línea gratuita y confidencial de apoyo, 24 horas) — o directamente al 112 si el peligro es inmediato.
Tienes un trastorno de conducta alimentaria activo, u otro cuadro que necesita seguimiento médico.
Ahí hace falta un equipo, no solo terapia individual. Puedo formar parte de ese equipo, pero no sustituirlo.
Si nada de esto es tu caso, sigamos.

Si te has reconocido en esto, no hace falta que decidas ahora mismo lo grave que es o si «merece» terapia.
Solo necesitas decidir si quieres seguir dándole vueltas a solas, o empezar a mirarlo con alguien.
